Ana, mi niña, quiero contarte una
historia para que la tengas presente cuanto te hagas mayor y tengas
que comprender este mundo que te ha tocado vivir.
Hoy hace 20 años que Sonia, una joven
transexual, fue asesinada a patadas en Barcelona por siete jóvenes
ultraderechistas. La mataron porque era distinta, porque nació en un
envoltorio que no era el suyo. La mataron porque la consideraban
inferior a un animal al igual que a los indigentes que dejaron
malheridos esa misma noche.
Sonia vivió un calvario desde su
nacimiento y tuvo que pasar seguramente por muchísimas vejaciones
hasta que un día dijo basta y se atrevió mostrarse tal como era y
no sabía que ese paso le costaría la vida.
Para esos jóvenes Sonia era una
“maricona” una “bujarrona” una “comepollas” y por eso
se merecía la muerte.
Ana, mi niña, a lo largo de tu vida
vas a escuchar muchísimas veces estas palabras, vas a ver como
sigue siendo una diversión agredir verbalmente a esos que ya son
agredidos por su cuerpo.
Ana, mi niña, ten presente siempre
estas palabras; ponte siempre en el lado de los agredidos, de los
vencidos, de los vejados; aunque te vejen a ti, aunque te agredan a
ti.
Ana, mi niña, ama y sé feliz, es lo
que te deseo en la vida, pero jamás obtengas tu felicidad sobre el
dolor ajeno, jamás te rías de nadie, jamás humilles a nadie.
Ana, ni niña, te quiero.
EN MEMORIA DE SONIA RESCALVO ZAFRA.
ASESINADA A PATADAS EL 5 DE OCTUBRE DE 1991

No hay comentarios:
Publicar un comentario